Por Stephanie Montero Trujillo

¿Qué sería de las medicina sin las pruebas de ELISA? Se trata de una prueba para diagnóstico de enfermedades infecciosas y autoinmunes,  es utilizada para tamizaje en bancos de sangre, estudios de seroprevalencia y otros.  ELISA (Enzyme Linked InmunoSorbent Assay o ensayo por inmunoabsorción ligado a enzimas), es una técnica basada en la unión antígeno-anticuerpo, dependiendo de objetivo de la prueba se puede detectar antígeno o anticuerpo, o ambos a la vez. Si lo que se va a detectar es el anticuerpo (anticuerpo de interés), los antígenos específicos y correspondientes a este anticuerpo  están adheridos a una matriz inerte, cuando se produce la unión  de estos (formación del inmunocomplejo), un anticuerpo secundario (conjugado) marcado con una enzima se une al anticuerpo de interés, se adiciona el sustrato para dicha enzima y se produce la reacción con cambio de color. Sólo existirá la reacción si es que en el paso inicial se ha formado el inmunocomplejo, finalmente se adiciona un compuesto que detendrá la reacción. La intensidad del color es directamente proporcional a la formación del inmunocomplejo. Cuando se desea detectar antígeno, son los anticuerpos específicos para este los que revisten la matriz inerte, y el anticuerpo conjugado se une al antígeno capturado.

Existen variantes del ELISA, para detección de antígeno o anticuerpo se utiliza el ELISA sandwich, para la detección de anticuerpo se utiliza el ELISA indirecto, para la detección de los anticuerpos IgM (biomoléculas que aparecen apenas se inicia un proceso infeccioso y cuya concentración decrece al pasar las semanas), se utiliza el ELISA de captura, también existe el ELISA competitivo, donde los anticuerpos de la prueba compiten con los de la muestra, por eso mientras más anticuerpos  existan en una muestra, menos intensidad de color habrá.

La elección del tipo de ELISA depende de lo que se pretende detectar, cuando se desea diagnosticar VIH, se estila utilizar kits de ELISA de cuarta generación, donde la matriz inerte está revestida de anticuerpos y antígenos, para detectar en simultáneo antígeno y anticuerpo, de esta manera se evita que existan resultados falsos negativos, si el paciente se encuentra en el periodo ventana (sin producción de anticuerpos), entonces sus antígenos serán detectados, o si por el contrario el paciente se encuentra en fases avanzadas donde la concentración del virus en la sangre es baja, los anticuerpos si podrán ser detectados.

Muchas veces la presencia de anticuerpos no es un indicio de enfermedad, una persona que se ha enfrentado alguna vez en su vida a un agente infeccioso, conservará toda su vida anticuerpos para este antígeno, así como cuando una persona se vacuna, el enfrentamiento al antígeno permite que la persona produzca los anticuerpos y este protegido contra cierta enfermedad.

Por lo general, se puede decir que el agente infeccioso está presente cuando el antígeno también lo está, como es el caso de Rotavirus, sin embargo el perfil serológico de un paciente se consigue mediante las pruebas de ELISA, se puede estimar la fase infecciosa en la que se encuentra un individuo, para el caso de la Hepatitis B, se suelen detectar una serie de marcadores proteicos para emitir un diagnóstico, se detecta la presencia del antígeno “s” (antígeno de la proteína de superficie del virus de la Hepatitis B –VHB), también la presencia de anticuerpos totales específicos de la proteína “core”, si ambos resultan reactivos, la presencia de anticuerpos IgM indicaría que se trata de una infección reciente del VHB. Otro marcador importante es el antígeno de envoltura “e” que indica que el virus se está replicando activamente. Los resultados de estas pruebas permiten asociar la sintomatología con la fase infecciosa en la que se encuentra el paciente, si se trata de una infección crónica o aguda, y que tan grave es.

Entre las ventajas tenemos; su alta sensibilidad y especificidad, la simplicidad del procedimiento; que es básicamente un receta con varios puntos críticos que deben ser ejecutados cuidadosamente, no se trata de un ensayo mecánico y requiere de mucha concentración, además de personal capacitado en el aspecto técnico y analítico. Probablemente la limitante principal sea la concentración de antígeno o anticuerpo en la muestra problema, si hay muy poca cantidad de estos, no podrán detectarse adecuadamente mediante esta prueba. A pesar de todas sus bondades, cabe mencionar que ELISA es una prueba de tamizaje, y requiere de una prueba confirmatoria para garantizar la positividad o negatividad de una muestra.

A pesar de los avances en biología molecular, de la aparición de técnicas sofisticadas que además de detectar al agente infeccioso en horas, pueden cuantificarlo, ELISA es una prueba de rutina que a pesar de los años continúa en vigencia, es un ensayo universal y que desde el punto de vista de los expertos no ha podido ser reemplazada ni desplazada en la actualidad.