Por Christian Florian Carrillo

Hoy nos vamos a alejar un poco de la biología y entramos en el campo de la psicología, despues de todo ambas están relacionadas.

Seguramente han visto alguna vez en las noticias sobre apariciones de imágenes religiosas en una pared, encima de una
tostada o por entre las nubes y las personas que creen en tales cosas lo atribuyen a un milagro o a una manifestación divina de algún tipo. Pues bien lo que sucede es que estas pesonas estan pasando por un episodio de pareidolia.

La pareidolia es un fenómeno psicológico en el que la persona ve imagenes de objetos o rostros en patrones visuales
aleatorios, en este fenómeno la ilusión toma un caracter más complejo que el estimulo visual y se considera porque existe una hiperconectividad entre las áreas visuales. Mucha gente percibe esta ilusión como lo que realmente es patrones al azar que asemejan una forma debido a una estimulación, pero existen también personas que le dan un significado a lo que ven y terminan convirtiendo esta ilusión en un delirio.

Cara en Marte, la pareidolia más famosa de la actualidad.

Sin embargo la pareidolia es utilizada en la psicología en el famoso test de Rorschach, aquel en que se les muestra a los
pacientes manchas de tinta en un papel, aparentemente al azar, pero que estan definidas y estandarizadas y cuyo propósito es revelar el pensamiento y deseos inconscientes de la persona. Otra de las formas en las que se explota la pareidolia es en la adivinación con hojas de té, de coca, o con el plomo en el agua, donde las formas le sugieren al adivinador lo que va a acontecer al cliente, en ese caso la paraeidolia es un algo forzada porque se buscan por formas en un patrón en lugar de que estas se aprezcan espontáneamente en la mente. El astrónomo Carl Sagan opina que la pareidolia , la tendencia a ver rostros o rasgos humanos en distintas superficies es una tendencia humana evolutiva, no se si esta sea la explicación más plausible, sobretodo si viene de un astrónomo.

Otro uso de pareidolia es en el arte, como en algunos cuadros de la mejor época de Salvador Dali, donde hace uso de diferentes elementos para crear una metaimagen con ellos, por ejemplo uno de ellos forma un perro cuando se le ve en conjunto y cada parte está constituida por pedazos con su propio tema.

Ahora ya saben cuando oigan sobre la aprición de Dios en una pared o en una nube, es porque algunos han llevado muy lejos su religiosidad o superstición o como quieran llamarlo, solo es pareidolia.