Por Stephanie Montero Trujillo

Desde que el  Virus de la inmunodeficiencia humana (VIH)  fue descubierto en 1983  como  agente causal del Síndrome de la Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA), científicos de todo el mundo han enfocado sus investigaciones a encontrar la vacuna que nos libere  de esta enfermedad. A pesar de los  grandes esfuerzos seguimos sin poder siquiera distinguir la meta en esta carrera contra el VIH.

El VIH es un virus con genoma ARN, presenta varias capas de proteínas,  glicoproteínas y una envoltura fosfolipídica. Se transmite  por vía sexual, parenteral y de madre a hijo durante el parto y la lactancia. Puede incubar por varios años de manera asintomática hasta llegar a la fase SIDA, este  periodo puede prolongarse lo más posible sólo si el individuo recibe un tratamiento adecuado, Terapia Antirretroviral de Gran Actividad (TARGA).

Foto del Virus de la Inmunodeficiencia Humana

Cuando el individuo ha estado en contacto con el virus, este ingresa al organismo infectando principalmente linfocitos T con receptor CD4,  el virus se replica rápidamente hasta que el sistema inmune logra controlarlo en cierta medida, se mantiene en estado latente hasta que años después empieza a proliferar desmedidamente y termina destruyendo las células infectadas.

Son dos las razones por las cuales no se ha podido combatir eficientemente a este virus. Primero, el hecho de que las células que infectan son las que se encargan de proteger al individuo de agentes que le producen enfermedad, el paciente al estar tan débil adquiere fácilmente infecciones bacterianas, parasitarias o fúngicas que  le resultan letales y que a un individuo normal no le causarían daño, por lo que el individuo con las defensas muy bajas podría morir de un simple resfriado. Por otro lado los virus de tipo ARN, no tienen un sistema de reparación durante la replicación de este como en el caso de ADN,  por ende su capacidad de mutación es mayor,  las variantes del VIH que se distribuyen por el mundo son proteicamente tan diferentes que no responden a un único tipo de vacuna, dificultando tremendamente su generación.

Para darle color a la historia y no convertir este artículo en una repetición incesante de lo mismo, un equipo de investigadores de la Universidad del Sur de California de Estados Unidos, ha logrado generar un arma biotecnológica poderosa para atacar al virus dentro de las células infectadas, detallado en su trabajo titulado Engineered lentiviral vectors pseudotyped with a CD4 receptor and a fusogenic protein can target cells expressing HIV-1 envelope proteins (Lee et al., 2011) . Todos hemos escuchado alguna vez sobre lo que significa la terapia génica, básicamente se trata de la transferencia de material genético a una célula blanco  para solucionar algún problema de origen genético, genes ausentes o genes defectuosos, para esta transferencia se utilizan elementos conocidos como vectores, que son principalmente de origen viral. El objetivo de la investigación fue utilizar un vector lentiviral, derivado del VIH-1, revestido con receptores CD4 y  sus co-receptores (CCR5 y CXCR4) por fusión inversa y que a la vez contenga a la proteína fusogénica derivada de una glicoproteína del Virus Sindbis. Mediante la terapia génica suicida, el vector ingresará a las células blanco, proceso facilitado por la proteína derivada del Virus Sindbis (un tipo de virus transmitido por mosquitos de la familia Togaviridae), una vez dentro las partículas de VIH reconocerán los receptores CD4 y sus co-receptores, los genes suicidas se activarán y  eliminarán al virus. En lenguaje simple, sería como ir de pesca, se coloca una carnada para que sólo se enganchen peces, procedemos a halar de la caña de pescar y obtenemos las presas deseadas, se utiliza la captura selectiva. Otra manera de “pescar” sería hacerlo con explosivos, obtendríamos los peces, pero arrasaríamos con la fauna y flora del área. El sistema en el que se utiliza el vector lentiviral, no genera daño a las células no infectadas, tiene buena capacidad de transducción y es capaz de expresarse a largo plazo en la célula, a pesar de las grandes expectativas, el sistema  sólo ha sido probado in vitrodestruyendo sólo el 35% de las células infectadas con VIH, que es un número importante en comparación con otros trabajos, todavía hay mucho por investigar, optimizar la efectividad del sistema y evaluarlo en animales de experimentación, así como también determinar que tan seguro resultaría si se aplicara a individuos humanos.

Esquema de infección del VIH

Se espera que esta batalla o juego contra el VIH, nos favorezca y me reconforta saber que  esta vez es un virus (vector lentiviral) que hace que el temido VIH se “suicide”, un virus eliminando a un virus … Los virus nuevamente resquebrajando dogmas.