Por Christian Florian Carrillo

Alrededor de un mes antes de comenzar este blog leí una noticia sobre las latas de conserva y el bisfenol A, en ella se decía de que la FDA (Food & Drug Administration de los EEUU) confirmaba de que una resina muy utilizada para hacer latas de alimentos conservados eliminaba el temido bisfenol A. Las latas contaminadas no estaban distribuidas según un patrón de fabricantes o de calidad de producto lo que arrojaba pocas luces sobre las tendencias.

Bisfenol A, una sustancia que imita al estrógeno.

Ahora un par de meses después de esta confirmación, se afirma que las botellas de metal también eliminan bisfenol A en el contenido, eliminando más cantidad incluso que las botellas de plástico, como habrán sospechado no viene del metal, sino de la resina usada para la fabricación de la botella, pero no todo es malas noticias, la cantidad de bisfenol A si bien es mayor que en el plástico, no llega a alcanzar la concentración máxima permitida. Lo que si se ha visto en los experimentos es que las botellas que son llenadas con líquidos calientes arrojan una mayor cantidad de bisfenol A, cuadruplicando su valor que con líquidos a temperatura ambiente.

Una pequeña aclaración con el bisfenol A: Es un compuesto orgánico que se usa para la fabriación de plásticos, en moldes de fundición, industria del papel, etc. Y en la indutria alimentaria como una resina para prevenir la corrosión de las latas. su peligrosidad viene de varios estudios que han reportado que afecta el comportamiento, perturbaciones de la meiosis en las células reproductoras, próstatas afectadas en fetos e infantes y cáncer.