Por Stephanie Montero Trujillo

Siglos atrás  el hombre ha venido adquiriendo por vía sexual enfermedades como la sífilis, la gonorrea y la clamidiasis. La cantidad de parejas sexuales influye en  el riesgo de contagio, si es que el acto se ha realizado sin protección, pero esto ya es historia conocida. Existe un amplio arsenal de microorganismos implicados en enfermedades transmitidas en infecciones sexuales, bacterias, virus, protozoarios, hongos y artrópodos.

Entre las bacterias tenemos la sífilis causada por Treponema pallidum produce en las fases primarias de la enfermedad pápulas  o chancros en el área genital,  aparecen de manera interrumpida en el infectado, la bacteria se mantiene en estado de latencia, a veces durante años, y si llega a la fase tardía puede afectar órganos principales como el cerebro, la espina dorsal y el corazón. El agente causal de la gonorrea es Neisseria gonorrhoeae, ataca principalmente órganos reproductores en el hombre y la mujer, causando a la larga infertilidad. La clamidiasis es causada por Chlamydia trachomatis produce lesiones ulcerosas con pus, puede generar daño severo a las áreas afectadas.  Micoplasma genitalium es un patógeno descrito en el 2007 como causante de infecciones de transmisión sexual, con síntomas semejantes a la gonorrea y clamidiasis, es una bacteria que se desarrolla dentro de las células del hospedero y es el tercer patógeno más común asociado a ETS en adolecentes en EE.UU. Además de estas bacterias, cualquier microorganismo entérico (procedente del intestino grueso y recto) que invada otras áreas del cuerpo puede causar una infección, es decir, el sexo contranatural y oral, permite que las bacterias se desplacen hacía regiones que no son su nicho habitual, éstas tratarán de persistir causando las infecciones en el individuo. En general,  todas las bacterias, si son detectadas a tiempo,  pueden ser combatidas con un tratamiento responsable y con antibióticos efectivos.

Por otro lado tenemos a los virus, siendo los  más conocidos el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), retrovirus que ataca a los linfocitos del individuo deteriorando su sistema inmunológico. El virus de la Hepatitis B (VHB) ataca células del hígado, generando ictericia y a largo plazo cirrosis y cáncer hepático, sin embargo en la actualidad contamos con la vacuna para evitar el contagio de este virus. El virus herpes tipo 2, genera úlceras labiales y genitales, en el peor de los casos meningoencefalitis. Otro virus importante y ampliamente distribuido es el papilomavirus humano (PVH) que causa verrugas y condilomas en algunos pacientes y en menor cantidad el cáncer de cuello uterino en mujeres y un tipo de cáncer genital en los hombres, que el PVH genere cáncer depende más del estado del individuo que del genotipo del virus. El virus linfotrópico humano de células T (HTLV) fue el primer retrovirus descrito, endémico en Perú y con prevalencia significativa en individuos asintomáticos, ataca a linfocitos, pero se mantiene latente hasta por 30 años, sólo un porcentaje mínimo de los infectados desarrolla infecciones severas que implican daño a la espina dorsal y leucemia. Además de estos virus tenemos al citomegalovirus que invade células del tracto urinario, principalmente en mujeres, altera el sistema inmune y  puede ser transmitido a los hijos durante el parto generando con consecuencias graves. Ningún virus se elimina, sólo se controla con antivirales y medicamentos que elevan la respuesta inmune del individuo, si usted ha contraído algún virus lo tendrá toda la vida,  a diferencia del HTLV y el citomegalovirus,  el VIH tiene ahora un tratamiento efectivo “tratamiento antirretroviral de gran actividad” (TARGA), que permiten al individuo mantener una carga viral baja y un recuento de linfocitos bajo, para el caso del PVH y herpesvirus, se recomienda mantener las verrugas y úlceras bajo tratamiento para limitar la propagación del virus y reducir el contagio a otras personas.

Pareja de leones apareándose.

Además de bacterias y virus tenemos a Trichomonas vaginalis, un protozoario implicado en vulvovaginitis  en mujeres, el  varón cumple el rol de portador asintomático. La candidiasis es causada por una levadura (hongo); Candida albicans afecta la región vaginal generando ardor durante la micción y el contacto sexual.  Es bastante común la transmisión de ácaros durante el contacto sexual, el agente principal es Ptirius pubis o ladilla, habita exclusivamente el área púbica, el ácaro se sujeta de los vellos, genera escozor.

La transmisión de patógenos por vía sexual es algo que se produce de la misma  forma en la vida salvaje, durante el apareamiento los animales están expuestos a múltiples microorganismo, sin embargo para ellos la promiscuidad es más que un imperativo biológico, se trata de incrementar sus probabilidades de persistir en la naturaleza mediante el éxito reproductivo, existe el virus de inmunodeficiencia felina en los leones, clamidiasis en koalas, múltiples virus sexuales en los bonobos y así en varias especies de animales. El acceso a la información, la liberación sexual e infinidad de argumentos que pretenden explicar porque el Homo sapiens es tan promiscuo, sin embargo, lo único de lo que sí estamos seguros es que las ETS se pueden prevenir, y que algunas se pueden tratar si son diagnosticadas a tiempo … que el instinto no supere nuestra racionalidad.