Por Christian Florian Carrillo

En Costa Rica existe el santuario Aviarios del Caribe a 35 Km de la ciudad de Limón, que se dedica a proteger a osos perezosos huérfanos cuya madres han sido muertos en accidentes con cables de alta tensión o con automóviles u otras causas. Allí conviven con turistas y voluntarios que se ofrecen a rescatar y cuidar a estos adorables habitantes del planeta que necesitan de nuestra ayuda ya que invadimos su habitat natural. El video es una prueba de que nuestra especie se puede redimir y de que existen muchas razones para no destruir nuestro mundo, nuestro hogar.