El paso de la vida desde la unicelularidad hacia la multicelularidad es uno de los momentos claves en la evolución, de hecho no es un evento único, sino que ha ocurrido varias veces a lo largo de la historia del planeta, siendo la más reciente alrededor de 200 millones de años. Hasta la fecha se piensa que este salto evolutivo era un  salto evolutivo grande, pero un nuevo experimento parece contradecir esta hipótesis.

Saccharomyces cerevisiae, una levadura común.

El experimento es tan sencillo que parece increible que no haya sido concebido anteriormente: Cultivaron un lote de levaduraas de Saccharomyces cerevisiae en tubos y diariamente los centrifugaron suavemente, esto para separar las células que se agregaban entre ellas de las que permanecían individuales, separaban las individuales y llenaban el tubo con inóculo de células nuevas, al final del tiempo (60 días) revisaron las levaduras de los tubos y observaron que estas se acumulaban en una forma similar a un copo de nieve, pero estas no se formaron de células que simplemente se juntaron, sino de aquellas que se dividieron y permanecieron unidas, compartiendo todas  la células de cada “copo de nieve” un mismo rasgo genético, siendo esto crucial puesto que todas trabajan para el bienestar de todo el “copo”, las células crecen y al llegar a cierto tamaño se separan del grupo (similar a como lo hacen las mixobacterias, pero sin llegar a su complejidad). Otro rasgo de los copos es que al continuar el experimento con ellos, las células viejas sufrían apoptosis dejando lugar a las células hijas, este rasgo de muerte celular programada es beneficiosa no obstante para el grupo, puesto que contribuye con la adpatación y con la supervivencia del copo al dejar espacio a las nuevas células.

Algunos críticos del experimento dicen que Saccharomyces cerivisiae es una levadura cuyos ancestros evolutivos fueron multicelulares y que probablemente retiene algun rasgo genético que les facilita readaptarse a la multicelularidad, además de que pueden crecer como colonias en un medio semisólido. Como respuesta a estas críticas se planea un experimento similar con Chlamydomonas, una Chlorophyta unicelular sin ningún ancestro multicelular conocido.

Experimento presentado en la Sociedad de Estudio de la Evolución.