El bioetanol se ha convertido en la promesa futura para la reducción de gases contaminantes en la atmósfera provenientes de la quema de combustibles fósiles. El bioetanol ha estado presente desde mediados de los años 70’s en los grifos brasileños, donde se hacía una mezcla con gasolina (gasohol) para disminuir el consumo de petroleo.

Actualmente se obtiene le mismo escenario que en esa época, impulsada por EEUU,  se ha alentado las cosechas de maíz y caña de azúcar para su uso como biocombustible, donde ahora se le pone el valor agregado de que se utilizan fuentes biológicas renovables y con poco impacto en el fenómeno del calentamiento global. ¿Pero, cuanto de esto último es cierto?.

El bioetanol (etanol a fin de cuentas), se produce por medio de la fermentación de azúcares y/0 almidones de maíz, caña de azucar u otras fuentes ricas en estos compuestos. La primera impresión que se tiene es que tenemos una fuente renovable y que no es petroleo, cuando se quema etanol no se produce ningún humo oscuro que sí sucede con el petroleo, por lo tanto visualmente se ve limpio y en realidad lo es, la combustión de bioetanol produce menor cantidad de contaminantes durante su combustión, además de que los mismos cultivos dedicados pueden tomar CO2 del ambiente y convertirlos en azúcar, hasta allí todo muy bien, pero no es realmente todo.

Primeramente, durante la producción de bioetanol hay una cantidad de actividades que se debe cuantificar en términos de ahorro de emisiones nocivas y de impacto ambiental generado. Durante el proceso se requiere de una gran cantidad de casi todo, están los terrenos destinados a cultivo, el transporte de la materia prima a los centros de bioconversión, gasto de energía eléctrica, uso de agua, almacenamiento y transporte de bioetanol. Segundo, un galón de bioeta

Mientras el grupo Romero se alista a producir bioetanol, aún hay más preguntas que respuestas a este tipo de energía.

nol produce menos energía que un galón de petroleo, lo cual quiere decir que para moverse la misma distancia se debe emplear más combustible. Tercero, el impacto en las tierras utilizadas para el biocombustible no tiene estudio, es decir, cuanto tiempo de uso se le dará y como afectará el uso intensivo de la tierra. Cuarto, el uso de campos que se pueden utilizar para la siembra de alimentos en lugar de biocombustible, sobretodo con los precios de alimentos incrementándose los últimos años. Quinto, Brasil ha reducido su selva amazónica en parte para dar mayor cabida a cultivos para la producción de bioetanol, no queremos que suceda lo mismo en el Perú, donde el terreno cultivable no sobra.

Si bien la reducción de contaminación por el uso de etanol según un estudio es del 10 al 20%, por otro lado no se ha hecho enfasis en conocer el impacto en la tierra ni en las consecuencias que puede acarrear al incrmento de precios de alimentos como el maíz. El etanol de alta calidad puede competir casi de igual a igual con el petroleo, pero su proceso de fabricación necesita de mayor cuidado y tiempo, un etanol de media o baja calidad puede incluso ser más contaminante que la gasolina. Pienso que el tema de biocombustibles ha sido impulsado por EEUU como una respuesta a la dependencia del petroleo, más que a una política real de protección ambiental. El importar una tecnología que todavía tiene muchas interrogantes y que se encuentra en su primera generación no puede resultar del todo beneficiosa, es preferible apoyar investigaciones en el área de biocombustibles, donde se prefiera por ejemplo el etanol a partir de celulosa en lugar del de azúcares simples o almidón, esta producción es el bioetanol de segunda generación, donde se pueda disminuir los impactos en la tierra y se integren otros elementos de teconología limpia en la producción.